Hay superficies que aportan discreción y otras que conforman la identidad de un espacio. En esta segunda categoría se incluyen las superficies cerámicas decorativas como auténticas herramientas de diseño. Geometrías, gravados y patrones regulares o irregulares pasan a formar parte de la gramática arquitectónica, modulando la iluminación, el ritmo y la atmósfera.
Y es en este contexto donde se sitúa Cythere, una colección de Naxos que reinterpreta la decoración como un ejercicio de equilibrio. Sus variaciones de diseño, desde los motivos patchwork de Abbey hasta los patrones rítmicos de Audrey y Beverly, pasando por las composiciones más suaves y texturizadas de Mathera y Ovra, proponen superficies visualmente ricas y calibradas, donde cada elemento contribuye a crear un paisaje coherente. Es la superficie la que sugiere la estructura visual del espacio y se convierte en parte integral del mismo.
El formato 60×120 permite una lectura fluida de las decoraciones, mientras que las tonalidades cálidas y suaves permiten combinaciones con elementos arquitectónicos y muebles de diferentes estilos, desde el 100% contemporáneo hasta contextos más eclécticos.
Cythere muestra cómo la decoración en soluciones de gres porcelánico actualmente puede basarse en precisión gráfica, diseño minimalista y texturas pensadas para perdurar. La decoración funciona como estructura, la superficie como lenguaje.



